Los costos de una pasión

RÍO GALLEGOS.— Si la frase “el automovilismo no es para secos” que deambuló durante muchos años en el ámbito deportivo de la sociedad, golpeó una realidad que fue siempre manifiesto y real, hoy mas que nunca esa realidad es un elemento a tener muy en cuenta cuando los números van mas ligero que lo normal y parecen vinculados mas a un espacio glamoroso de lo extremo que al normal de la gente. Esto viene a cuento porque cuando se afirma que un auto de la categoría mas exquisita del automovilismo nacional como el Turismo Carretera eroga un gasto cercano a los 60 millones por carrera para estar entre los 15 primeros, muchos no lo entienden y no lo creen, y si a esto agregamos que se disputan 16 carreras al año, el presupuesto que se necesita para estar toda la temporada es estratosférico y escapa al común de una sociedad que en parte esta atosigada por los costos del supermercado y no entiende que esto puede suceder.
No obstante es así de estrepitoso y de inentendible pero absolutamente cierto, por lo que los pilotos y los equipos trabajan mas abajo del auto buscando presupuestos que arriba del auto en una carrera del fin de semana, y así se puede observar que salvo el TC o en todo caso el TN y el Turismo Pista tienen un número determinado de pilotos participando que es grande, el resto vive una situación difícil y complicada, precisamente por los altos costos que deben afrontar para tomar parte de esta pasión. Una pasión que para algunos es inexplicable y para otros superficial, cuando en realidad es la demostración de la pasión del ser humano en la búsqueda de sus propios intereses, debilidades y esfuerzos para lograr cumplir con sus sueños, algo difícil de entender para quienes no lo viven.
Lo cierto es que los costos han llegado hoy a cifras siderales y esto afecta considerablemente al automovilismo zonal que maneja otras realidades y otros números pero el tema sacude considerablemente todas las regiones del país como se puede observar con solo verificar cantidades de años pasados con la actual, principalmente en el automovilismo autóctono, donde las comparaciones están a la orden del día con tiempos pasados. Estas se dan con el esfuerzo que realizan los pilotos regionales que toman parte del automovilismo en el Turismo Nacional o en el Turismo Pista, quienes deben de contar con el respaldo de un esponsoreo que les permita recorrer nuestro extenso país detrás de un sueño, aventura dislocada para los que no lo entienden y fervor enamorado para aquellos que tienen la suerte de practicarlo.
Si pensamos solamente cuanto cuesta un viaje de avión al centro del país, una noche de hotel para un mínimo de dos personas, un almuerzo y una cena durante dos días mínimo, si a esto le agregamos el costo de cubiertas, el costo de los sistemas de seguridad que se aplican como el “Lisso”, (sistema de control de seguridad interno), el equipo de radio y otros aditamentos anexos que se agregan en cada ocasión, los números se van al cielo muy rápido, y si agregamos el alquiler del auto, el mantenimiento por parte de un equipo, y hasta el costo de la pista cuando no es entrenamiento oficial, la cifra aumenta mas ligero que un impulsor de 8 cilindros. En en automovilismo doméstico mas allá de que muchos gastos se simplifican por la cercanía de la pista y por gran parte de los enumerados anteriormente que no existen debido a que se vive en el lugar, también la proporción es importante porque no se cuenta con los mismos inversores ni con los mismos aportantes en publicidad ni por asomo, por lo que el importe se hace mas grande porque sale normalmente de un solo bolsillo aunque algunos cuentan con aportes externos pero que no cubren el gran número.
En el mundo de las comparaciones, si un sueldo de un empleado público promedia un millón de pesos hoy en día, hace años atrás un neumático de competición costaba el 5 por ciento de ese sueldo y hoy ese valor ascendió hasta un 40 por ciento de ese mismo sueldo, lo que representa que para llevar el auto al autódromo con un juego de neumáticos nuevos como todos pretenden, orilla mas de un millón y medio de pesos, solamente en calzar neumáticos nuevos, lo que en otro tiempo era un gasto mínimo. Que el automovilismo es caro no se descubre ahora, pero que los números hoy son extremadamente difíciles de afrontar para una actividad que desde el costado de la pista no se conoce tanto, es mucho mas real de lo que la gente imagina, por lo que tomar parte de una carrera de autos, es mas o menos como ser un “héroe económico”, o de no serlo, es porque su calidad social esta muy por encima del resto, porque de no ser así hay que ser medio brujo para llevarlo adelante.
Information from La Opinión Austral (Santa Cruz). Edited by: Noticias Today.
View original article ↗
💬 Comments (0)
Sign in or create your account to comment.