Las clínicas de medicina estética clandestinas aumentan en Europa. Personas sin cualificación sanitaria compran fármacos como bótox y ácido hialurónico en países de fuera de la UE para aplicarlos de manera ilegal.

A ello se suman la promoción en las redes sociales y el abaratamiento del servicio. Este tipo de prácticas ha proliferado hasta convertirse en un problema grave para la salud pública.Seguir leyendo