El expríncipe Andrés, hoy conocido simplemente como el ciudadano Andrés Mountbatten-Windsor, subarrendó al personal de servicio tres de las pequeñas viviendas (cottages, en la expresión inglesa para referirse a una casita de campo) integradas en el Royal Lodge, el inmenso complejo del que el hijo favorito de la difunta Isabel II disfrutaba gratuitamente en la propiedad real de Windsor.Seguir leyendo