Persépolis cuenta los cambios que vivió el Irán natal de la autora luego de la revolución de 1979. Y con ese relato en primera persona, Marjane Satrapi contribuyó al éxito de otra revolución, más pacífica y menos evidente: cambiar la percepción que muchos lectores tenían sobre el cómic, abrirlo a un público más amplio, hacer que se convirtiera en materia de estudio, de debate o que ocupara espacios en los medios de comunicación y en los museos.

Persépolis fue clave en esa otra revolución que tiene que ver con la estima y el valor cultural y artístico de un medio históricamente mirado con desdén. Aunque esa revolución no empezó ni terminó aquí: había arrancado antes con obras como Contrato con Dios o Maus y siguió después con Arrugas o María y yo , entre otras.

Persépolis se publicó en una editorial independiente francesa en cuatro entregas entre el 2000 y el 2003 y, al recopilarse en un solo tomo, contribuyó a consolidar el éxito de esa etiqueta, a veces incómoda, de novela gráfica.Seguir leyendo...