Francia atraviesa una de las olas de calor más tempranas de su historia, con un saldo de siete muertes, competencias deportivas canceladas y recomendaciones de las administraciones para evitar la exposición en las horas de mayor temperatura. Según las proyecciones científicas, estos registros extremos irán a más en las próximas décadas como consecuencia de un calentamiento global antropogénico -provocado por emisiones de gases de efecto invernadero- que sigue acelerándose.

Se estima que París alcance los 50ºC en la segunda mitad de este siglo. ¿Cómo es la vida cotidiana a una temperatura que no está tan lejos?

Un experimento social, que invita a los ciudadanos a meterse en una cámara climática móvil, lo anticipa: dificultad para pensar, sentidos atrofiados, taquicardia y palpitaciones.Seguir leyendo...