A los adolescentes neoyorquinos deseosos de marcharse de la ciudad se les pide reflexionar. ¿Serían más felices en una universidad pequeña donde destacarían o en un campus donde pasarían desapercibidos?

Este dilema se formula como una adivinanza de marinero: ¿es mejor ser un pez gordo en un estanque chico o un pececito en una charca grande? Seguir leyendo...