El aumento de las temperaturas, la humedad y el sudor alteran el equilibrio cutáneo y hacen que muchas personas noten la piel más grasa, brillante o congestionada. Los poros parecen más visibles, el maquillaje dura menos y la sensación de pesadez se intensifica a lo largo del día.

En este contexto, no es extraño que quienes tienen piel grasa, mixta o con tendencia acneica vean el fotoprotector como un paso prescindible o incluso contraproducente.Seguir leyendo...