Un aluvión de sentencias están cuestionando las restricciones a los coches de alquiler con conductor también conocidos como VTC en el área metropolitana. Se trata en verdad de un nuevo escollo en la tramitación en marcha en el Parlament de la nueva ley del taxi, de la renovación de la desfasada ley del transporte de viajeros en vehículos de hasta nueve plazas, de la regulación impulsada por la presión de miles de taxistas durante lustros llamada a barrer de Barcelona su principal competencia, la de los VTC que captan sus clientes mediante las apps de Uber, Bolt y Cabify.Seguir leyendo...