El 10 de octubre de 2016, altos cargos de la Diputación Provincial de Badajoz celebraron una reunión en la localidad de Valdivia en la que participaba el entonces líder del PSOE extremeño y presidente de ese organismo, Miguel Ángel Gallardo, para abordar la elaboración de los presupuestos para el año siguiente. Allí, la directora del Área de Cultura de la Diputación, Elisa Moriano, propuso modificar la relación de puestos de trabajo de su departamento para crear la figura de coordinador de los dos conservatorios de la provincia.

El objetivo era, supuestamente, que ambos centros musicales no duplicasen sus actividades y, a la vez, darles mayor proyección. A Gallardo le pareció “una gran idea”.

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