Las 4 certezas de Mano Menezes ante Haití y el elogio a Soyer por su ‘sacrificio’: lo que no se vio de la segunda práctica bicolor en MiamiMatteo Pérez Vinlöf, la expromesa del Bayern que con 20 años y campeón, podría ser un nuevo ‘eurocausa’ bicolor luego de quedarse sin chances en SueciaLa prueba máxima del desconcierto en que navega Universitario de Deportes es la versión que se ha difundido en las últimas horas sobre los contratos de sus refuerzos.Según el periodista Gustavo Peralta, uno de los hombres más cercanos a la interna crema, algunos jugadores venidos del exterior arreglaron su vinculación bajo condiciones muy ventajosas, desconocidas por la dirigencia. LEE: “Messi hoy es una incertidumbre, pensarlo como suplente en el Mundial no es imposible”: el último biógrafo de Scaloni y una radiografía del campeón del mundoQuien filtró esa información nos debe creer muy ingenuos.

Posiblemente vea con desprecio al hincha y al periodismo. ¿Es posible que en una de las instituciones deportivas más importantes del país, que se precia de contar con una plana gerencial de primer nivel y protocolos de gobernanza muy definidos, sus principales directivos desconozcan cómo se maneja el dinero en los contratos?

O quizás, sin quererlo, lo que se ha revelado es algo aún peor: que en la U las cosas se encuentran tan de cabeza que es posible concretar vínculos por varios miles de dólares sin que sus principales autoridades lo sepan.La destrucción del tricampeón peruano en apenas cinco meses podría dar pie a uno de esos dramones que inundan la parrilla de Netflix. Desde este rinconcito va una humilde sugerencia: recreen la escena de El Padrino en la que Vito Corleone, inmortalizado por Marlon Brando, ingresa a la funeraria y al ver el cuerpo destrozado de su hijo Sonny, dice entre lágrimas: “¡Cómo han masacrado a mi muchacho!”.¡Cómo han masacrado al Tricampeón!

Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de DT El Comercio (@dtelcomercio) En la otra orilla, el guion se parece más a una historia de resurrección. Después de la humillante caída ante Dos de Mayo, la dirección deportiva aguantó las presiones que hicieron tambalear a Pablo Guede y los resultados están a la vista.

Sin desplegar un juego atractivo que encandile a la tribuna, Alianza supo tener paciencia y apeló al pragmatismo. Se armó alrededor de Esteban Pavez, el patrón del mediocampo a quien en su propio país daban por semiretirado, transformó a Eryc Castillo en 9 y consiguió que Paolo aumentara su cuota de sacrificio.

A los 42 años, Guerrero dejó atrás galones y pataletas y se puso el overol. Así, los íntimos se convirtieron en una fábrica de triunfos en casa y de visita, en el llano y en la altura, sin distinción.

Le bajaron el volumen a sus líos dirigenciales y ganaron el Apertura con una holgura tan justa como inesperada.Esta vez se trocaron los papeles. La U olvidó que la humildad había sido uno de los pilares de sus tres años victoriosos, y se creyó inmune al error, dilapidando logros y dinero.

En La Victoria se enfocaron en lo importante y olvidaron los líos de callejón. No hace falta mucha ciencia para conseguir el éxito.

Los Navarro lo entendieron y hoy celebran. Velazco, en tanto, olvidó su verdadero papel.

Los compadres, a su manera, cosecharon lo que sembraron.