"La juventud no está renunciando al esfuerzo ni a progresar; lo que está reclamando son más oportunidades, más orientación y un contexto que les permita construir proyectos de vida con mayor estabilidad y menos incertidumbre". Así ha resumido José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Fad Juventud, las conclusiones de I Barómetro Retos y Aprendizajes.

Posturas juveniles sobre los desafíos formativos y profesionales, un nuevo estudio realizado por esta organización con el apoyo de Banco Santander y Telefónica, presentado este jueves, y cuyos principales resultados son que el 67% de jóvenes considera que "el éxito en la vida depende de no rendirse nunca", si bien al mismo tiempo el 60% admite que existen "circunstancias externas que dificultan progresar aunque te esfuerces".El trabajo muestra que la juventud española es más favorable a asumir riesgos que al conformismo. El 62% considera que "sin asumir riesgos es imposible progresar" y el porcentaje baja al 31% cuando se identifican con la idea de que "para ser feliz es mejor conformarse con lo que se tiene".

Asimismo, la mayoría dice estar de acuerdo con que "a pesar de los errores, importa aprender en el proceso", con que "crecerse ante las dificultades es la base del éxito" y con que "todo el mundo tiene capacidades en las que confiar" y "todo el mundo puede triunfar" (el 53%). Otro de los resultados obtenidos por este trabajo, realizado a partir de 1.200 encuestas entre población joven de 18 a 30 años, es que el 63% piensa que "aunque no tengas cualidades para algo, puedes conseguirlo si te esfuerzas".

Cuando se les pregunta por cómo interpretar el fracaso, en cambio, hay menos acuerdo en las opiniones. El 20% piensa que "intentar algo y no conseguirlo es fracasar", o que los fracasos no ayudan sino que "solo desaniman".

Entre quienes piensan así predominan los participantes de menor nivel de estudios, mientras que entre las personas con mayor nivel de formación se comparte más la defensa de la perseverancia, el aprendizaje y la superación ante los obstáculos. Según esta encuesta, que ha buscado comprender cómo la juventud afronta sus decisiones formativas y profesionales, el 64% vuelve a intentar las cosas cuando no las consiguen y al 63% le estimulan los desafíos.

Otro dato: el 61% expresó preferir asumir riesgos que sentirse estancado. Asimismo, más de la mitad afirma sentirse cómodo trabajando en equipo y "muy capaz de enfrentar los fracasos".

No obstante, también el 38% asegura sentirse incómodo al tener que adaptarse a situaciones nuevas y al 40% la ambición le genera estrés, según las respuestas de los encuestados. "En general los y las jóvenes se posicionan más cercanas al riesgo, el esfuerzo, el inconformismo e incluso la cooperación, pero, en el otro extremo, se ubica una parte importante del colectivo en posiciones antagónicas", reza el informe.La juventud española vincula el éxito, según este estudio, a disfrutar de lo que hace y a que ello tenga un sentido para ellos, a contar con seguridad, certeza y estabilidad y a poder conciliar el trabajo con su vida personal, tener tiempo para la familia, amistades y ocio.Los autores detectan que la frustración, en cambio, aparece tanto antes de entrar al mercado laboral cuando se percibe exclusión de la carrera hacia el empleo o desventaja, como cuando ya están integrados en el mercado laboral pero no se sienten valorados ni tenidos en cuenta, o no pueden gestionar adecuadamente el tiempo fuera de trabajo, según recoge el trabajo.Apoyos que consideran necesariosEntre las necesidades expresadas por los encuestados, los autores destacan el tener más tiempo para decidir, equivocarse o rectificar sobre su futuro y estudios, más orientación y conocimiento de las trayectorias formativas, educación financiera, formación en habilidades sociales (comunicar, debatir y hablar en público) y digitales, en derechos laborales y en trabajo en equipo.

Todas estas demandas son secundadas por entre el 63 y 75 por ciento de los encuestados. En esa línea, mientras que "las mujeres presentan una mayor demanda en la mayoría de los apoyos", el grupo de mayor edad es el que "demanda en mayor medida formación en habilidades digitales (74%)", agrega el trabajo.En esa línea, el condicionante que más influye a las jóvenes en la toma de decisiones sobre itinerarios formativos o profesionales es la necesidad de contar con ingresos a corto plazo, mencionada por casi el 65% de los encuestados.

Otros factores de peso son las expectativas creadas por el entorno familiar y la seguridad del empleo "aunque no sea lo te gusta".Para Juan Manuel Cendoya, vicepresidente de Banco Santander España, las conclusiones del barómetro "nos interpelan directamente a todos: instituciones, empresas, sistema educativo y sociedad en general". Cendoya ha añadido que "uno de los mayores retos hoy no es solo formar a los jóvenes, sino ayudarles a encontrar su camino con mayor confianza y con más igualdad de oportunidades, y ahí las empresas tenemos también una responsabilidad importante".En la presentación del estudio han participado el vicepresidente de Santander España, Juan Manuel Cendoya; el presidente de Fad Juventud, José Ignacio Goirigolzarri; el director de Educación en la OCDE y responsable del Informe PISA, Andreas Schleicher; el catedrático y exministro de Universidades, Joan Subirats; la directora de Planificación, Innovación y Gestión de la FP del Ministerio de Educación, Mª Paz Sánchez Martínez; la presidente del Consejo Escolar del Estado, Encarna Cuenca; la directora general de la Fundación CyD, Sonia Martínez; la presidenta de Talento para el Futuro, Elsa Arnáiz ; y la directora del Centro Reina Sofía de Fad Juventud, Anna Sanmartín.