La visita del Papa León XIV a Madrid ha llenado las calles de blanco y dorado, con una ciudad casi paralizada por su presencia, pero que promete ser uno de los grandes eventos que va a vivir la capital española este año. En la prensa y los grupos de WhatsApp no se deja de hablar de cómo lo está transformando todo el pontífice, pero si hay algo que nunca ha dejado de mirar hacia la Iglesia, ha sido la moda.Todo el misticismo, la solemnidad y los toques regios de las vestimentas litúrgicas han atraído siempre a este sector, que se inspira en las capas pluviales bordadas, las mitras enjoyadas, el peso simbólico de cada tejido.

La obsesión con esta estética, que camina sobre la fina línea entre la admiración y la provocación no nace para burlarse, sino para apropiarse de lo más poderoso de estas prendas: la vestimenta como símbolo de autoridad.Si bien cada Papa deciden llevar su estética de forma diferente —no tienen nade que ver los estilismos de Benedicto XVI con el de Francisco I ni con los de León XIV—, todos tienen algo en común: un código visual construido durante siglos que la moda lleva décadas intentando descifrar, reinterpretar y, en los casos más atrevidos, directamente robar. Por la próxima visita del pontífice a España, hacemos un repaso de todos los momentos en que la moda decidió vestirse de Papa.Versace otoño-invierno 1991Una de las grandes inspiraciones para Gianni Versace fueron los mosaicos bizantinos de la Basílica de San Vital, que terminó plasmándolos en vestidos y chaquetas en su colección otoño-invierno 1991 y que continuó incluyendo en sus diseños hasta su muerte.Christian Dior, Alta Costura del 2000Si hay un elemento que siempre ha apasionado a la moda, ha sido la mitra, elemento que no dudó en incorporar John Galliano en su colección de Alta Costura otoño-invierno del 2000.

Este look pertenece a uno de sus momentos más polémicos del diseñador, ya que el desfile, que en un principio empezó de forma aparentemente inocente, acabó derivando en un espectáculo de sexo y sacrilegio que terminó con Steven Spielberg abandonando la sala antes de que finalizara. Entre los personajes había un sacerdote sádico, una criada con un chupetón y una modelo ensangrentada representando a María Antonieta.

Balenciaga primavera-verano Menswear 2017Cristóbal Balenciaga iba a misa todos los días y cuando Demna Gvasalia tomó las riendas de la casa en 2017 y presentó la primera colección masculina de su historia, quiso rendir homenaje a ese vínculo de forma literal: encargando las telas al mismo proveedor que surte al Vaticano. Sobre la pasarela pudimos ver estos guiños en diferentes formas, como la estola que lleva el Papa en su primera aparición pública luego de su nombramiento.Dolce & Gabbana otoño-invierno 2018La religión es algo que siempre ha estado muy ligado al imaginario de Dolce & Gabbana y no es extraño encontrarnos con modelos llevando un rosario o estampados religiosos.

No obstante, en la colección otoño-invierno 2018, los diseñadores italianos sorprendieron con uno de los bolsos más originales: un incensario dorado.Rihanna en la Gala MET del 2018No fue en una pasarela, pero el look de Rihanna en la gala MET del 2018 es digno de estudio. La temática de ese año fue Cuerpos celestiales: la moda y la imaginación católica y muchos asistentes aprovecharon para sorprendernos con sus mejores looks de inspiración religiosa.

No obstante, la artista llegó vestida como un sumo pontífice, con una mitra y un conjunto de Maison Margiela bordado con perlas y cristales que había tardado 250 horas en coserse y 500 más en bordarse a mano en el atelier de París.Dolce & Gabbana Alta Moda 2025Dolce & Gabbana lo volvió a hacer en el desfile de la colección Alta Sartoria sobre el Puente Sant'Angelo de Roma, con el Castel Sant'Angelo de fondo. Los extras eran los mismos figurantes de la película Cónclave, vestidos de cardenales con gafas de sol, mientras los modelos desfilaban con estilismos de inspiración eclesiástica, que podrían pertenecer sin ningún problema a un Papa.

La Iglesia nos ha dado alguno de los mejores looks de muchas firmas —sobre todo italianas— que beben de este imaginario eclesiástico. Luego de la nueva era monacal de Rosalía, quien sabe si León XIV se convertirá en musa de alguna de ellas las próximas temporadas.