Crítica de 'Scary Movie 6': los Wayans vuelven con buenas puñaladas y ganas de risa floja pero no pasan el porro

En un terreno tan menospreciado en la gran pantalla como el de la comedia, los peores pisotones siempre se los lleva la parodia. El subgénero spoof, que en su momento encumbraron maestros de la guasa como el trío ZAZ o Mel Brooks haciendo del gag absurdo, la broma escatológica, el chiste ingenioso y la bobada supina un arte de filigranas por acumulación, lleva décadas muy difíciles.
Como al resto del cine, pero quizás más por la dificultad extra que supone luchar contra la multiplicación de fuentes de risa fácil por todas partes, desde las noticias al feed de TikTok.La primera Scary Movie (2000) revitalizó de manera tan explosiva el cine spoof que los hermanos Wayans tuvieron que facturar en menos de un año su continuación antes de ser apartados de la saga por los tejemanejes Weinsten en Miramax. Un cuarto de siglo después, Marlon, Shawn y Keenen Ivory Wayans han vuelto a tomar las riendas en una apropiada secuela nostálgica que se suma a ese punto de avance creativo cero que domina Hollywood; malas noticias para la innovación, buenas para el reencuentro feliz con Anna Faris, Regina Hall y los personajes originales interpretados por los propios Wayans.Ya se puede intuir que esta nueva Scary Movie tiene mucho de fiesta privada (o botellón) para fans.
Así es, y le viene de perlas usar como plantilla el argumento de la quinta Scream (2022); en aquella se perfilaba un relevo generacional que el devenir de la franquicia se encargó de abortar disparándose en el pie, y aquí es salvajemente vilipendiado y demolido sin contemplaciones por una defensa a ultranza de la veteranía en el oficio del humor fumeta y las gracias genitales.Un campo epistemológico donde los Wayans han demostrado sobrada experiencia y se mueven con soltura. Lo que flaquea es darle estructura narrativa al encadenado de chuflas y referencias a la carretada de éxitos populares del terror de los últimos años.
La mayoría de las ocasiones adolece del síndrome Padre de familia con cortes arbitrarios (donde cabe todo, de La sustancia a Las guerreras k-pop), lo que mejora la eficacia de las que se integran de manera más orgánica en la historia (las referencias a Longlegs o Weapons).Más cerca de la escatología válida por sí misma (como l'art pour l'art, pero con micropenes y chistes de caca) y los sketches desgajados de su legendaria In Living Color (1990-94) que de las multicapas de humor visual y los juegos de palabras avant la lettre que resucitó el reboot de Agárralo como puedas el año pasado (muy superior, pero cada una juega con el legado que tiene y está bien que así sea), la nueva Scary Movie defiende a conciencia el sabor de las antiguas. Como si fueran restos de marihuana encontrados en una chaqueta vieja, puede fumarse pero el efecto está desgastado.
Information from 20 Minutos. Edited by: Noticias Today.
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