En el barcelonismo, produce una profunda pereza volver a ver en el banquillo del Real Madrid a José Mourinho. Florentino Pérez pega en su álbum de Panini un cromo repetido, con el pelo más blanco y el currículum más negro.

De hecho, después de irse del Madrid, ha desfilado por el Chelsea, Manchester United, Tottenham, AS Roma, Fenerbahçe y Benfica. En trece años, Mou solo ha ganado con sus equipos un título de Liga en Londres y ninguna Champions.

Pero Florentino ve en el entrenador portugués la némesis del Barça. El Lex Luthor de Supermán Flick.

O el Poseidón para Ulises, a quien no perdonó que cegara a su hijo Polifemo para escapar de la cueva y le condenó a diez años de tormentas que retrasaron su vuelta en su nave a Ítaca.Seguir leyendo...