El Real Madrid se rehízo del traspié del primer partido en el Movistar Arena e igualó la serie (1-1) con un triunfo incontestable (83-118) que le permite batir su récord de anotación (116 puntos) en unos playoffs. Su rival, La Laguna Tenerife se sintió incapaz de competir durante 40 minutos con una evidente inferioridad física, prácticamente sin pívots, ante una plantilla tan poderosa como la blanca.

El equipo de Sergio Scariolo corta una racha de seis derrotas seguidas en la Liga ACB y consigue llevar la eliminatoria al tercer y decisivo partido, el próximo sábado (18 horas, DAZN), nuevamente a Madrid. Seguir leyendo