El sistema político británico atraviesa un desgaste visible y Reform UK se ha convertido en la fuerza política que mejor ha logrado canalizar este descontento. La ultraderecha británica ha sabido explotar esta semana el trágico error policial que condujo a la muerte de Henry Nowak el pasado 3 de diciembre, un joven que no recibió asistencia médica pese a haber sido repetidamente apuñalado por un sij con la daga ritual que esta comunidad está autorizada a portar.

La condena a cadena perpetua del homicida no solo no ha calmado los ánimos, sino que se ha traducido en disturbios callejeros, en los que once agentes de policía han resultado heridos.Seguir leyendo...