Los manifestantes se reúnen ya cada noche, hasta altas horas de la madrugada: “No al resort de la familia Trump”. Desde hace tiempo, Jared Kushner y su esposa Ivanka Trump han puesto los ojos —y el dinero— en un tramo de costa de Albania, una laguna con flamencos, focas y zonas de nidificación, para transformarlo en un enorme complejo de lujo.

Todo ello en un área protegida que muchos albaneses quieren proteger precisamente de la familia Trump.Seguir leyendo...