La investigación por el asesinato de Zoila Castillo y su hijo de seis años dio un paso clave este miércoles. La Fiscalía Provincial Mixta de Uchiza logró que se dicten nueve meses de prisión preventiva contra Alexis Alcántara, principal investigado por los delitos de feminicidio y homicidio calificado.

La medida se produce mientras las autoridades continúan reconstruyendo los hechos que llevaron a la muerte de la joven madre y el menor, cuyos cuerpos fueron hallados en una zona rural de Tocache, en la región San Martín, días después de haber desaparecido luego de viajar para encontrarse con el hombre que conoció a través de redes sociales. 🚨#LoÚltimo | Fiscalía Provincial Mixta de Uchiza logró que se dicte nueve meses de prisión preventiva para Alexis Alcántara, investigado por los delitos de feminicidio en agravio de Zoila Castillo, y de homicidio calificado en agravio de su hijo menor de seis años de edad. Ambos… pic.twitter.com/i5c74mcyyV— Ministerio Público (@FiscaliaPeru) June 3, 2026 La segunda quincena de mayo cambió para siempre la vida de la familia de Zoila Castillo, una joven madre de dos hijos que decidió viajar a Tarapoto junto a su hijo menor, de seis años, para conocer personalmente a un hombre con quien mantenía una relación a distancia desde hacía cinco meses.

Nadie imaginó que, casi dos semanas después, las únicas noticias que recibirían serían el hallazgo de ambos sin vida en una zona rural de la región San Martín, a más de 600 kilómetros de distancia de Lima.El principal sospechoso del doble crimen es Alexis Alcántara Tellería, de 42 años, fotógrafo profesional especializado en aves. Según la familia de Zoila, ambos se conocieron a través de redes sociales y mantenían una relación sentimental a distancia.

Alcántara la había invitado a viajar a Tarapoto para pasar unos días juntos.Las primeras señales de alerta aparecieron apenas Zoila llegó a su destino. Según contó a sus familiares, Alexis no respondía sus mensajes y la había dejado prácticamente sola en una ciudad que no conocía.

Horas después, el hombre le escribió para explicarle que había tenido algunos inconvenientes y le pidió que viajara hasta Tocache, a unas seis horas de Tarapoto, para encontrarse con él. Zoila emprendió el viaje acompañada de su hijo.De acuerdo con el jefe de la División de Investigación de Trata de Personas, Gleen García, la mujer comunicó a sus familiares que el 16 de mayo remarcó una discusión con Alcántara.

Poco después se perdió todo contacto con ella. Cuando la familia intentó ubicarla, se comunicó con el hombre, quien inicialmente negó conocerla.

Más tarde cambió su versión y afirmó que la había dejado en un paradero y que desconocía su ubicación y la del menor.Mientras Alexis sostenía esa versión, la familia de Zoila inició una intensa búsqueda desde Lima. Ocho días después de perder contacto con ella, ronderos del sector Saraí Bajo Camote, en Tocache, alertaron a las autoridades sobre el hallazgo del cuerpo sin vida de un niño con signos de mutilación y aparentes intentos de incineración.El menor aún vestía la polera azul con la que había sido visto por última vez por sus familiares en Lima.

Cerca de los restos también se encontraron dos teléfonos celulares destruidos y calcinados que pertenecían a Zoila.Aunque la familia inició a asumir que el cuerpo hallado podría corresponder al niño, aún mantenía la esperanza de encontrar con vida a la joven madre. Incluso se consideró la posibilidad de que estuviera retenida contra su voluntad o hubiera sido víctima de una red de trata de personas.Con el avance de la investigación, Alexis Alcántara pasó de ser reconocido en redes sociales por su trabajo audiovisual vinculado a temas ambientales en la Amazonía a convertirse en el principal sospechoso del caso.Las pericias policiales permitieron acceder a imágenes de videovigilancia de un hotel en Tocache donde fueron captados por última vez Zoila, su hijo y Alcántara.

Las cámaras registraron a la madre y al menor cruzando el lobby, mientras el hombre cargaba un maletín. Los tres abandonaron el establecimiento la mañana del 16 de mayo a bordo de la camioneta del investigado.Cuatro días después del hallazgo del cuerpo del niño, y luego de confirmarse oficialmente su identidad, las autoridades encontraron también el cadáver de Zoila.

Sus restos estaban a unos 100 metros del lugar donde fue hallado el menor, cerca de un río. La mujer llevaba la misma ropa con la que había desaparecido.Mientras las diligencias avanzaban, las distintas versiones ofrecidas por Alexis Alcántara comenzaron a desmoronarse ante las evidencias reunidas por los investigadores.El pasado 27 de mayo, agentes de la Policía Nacional lo capturaron en el distrito de Jesús María, en Lima.

Al momento de la detención presentaba un aspecto distinto al habitual: tenía el cabello más corto y se había afeitado la barba, lo que hizo presumir a los investigadores que intentaba evitar ser reconocido.Durante la intervención también fue incautada su camioneta, el vehículo en el que habría trasladado a las víctimas en Tocache y con el que posteriormente viajó por carretera hasta Lima.Las pericias realizadas en el vehículo permitieron hallar elementos considerados clave para la investigación. Entre ellos, prendas de vestir pertenecientes a Zoila y rastros de sangre detectados mediante pruebas de luminol.Las acciones policiales continuaron con el allanamiento de la vivienda de Alcántara en La Molina, donde se incautaron prendas y diversos objetos que serán sometidos a análisis forenses.

Según información difundida por la familia de la víctima, el investigado registraría antecedentes policiales por violencia familiar.Con una medida de detención preliminar vigente, Alexis Alcántara fue trasladado este lunes a Tocache, en la región San Martín, para participar en la reconstrucción de los hechos. De acuerdo con la Policía, el desplazamiento se llevó a cabo en helicóptero bajo estrictas medidas de seguridad.