Las obras de emergencia en el túnel ferroviario entre Castelldefels y Sitges, que comenzaron a mediados de marzo con una inversión de aproximadamente tres millones de euros, finalizarán el próximo lunes, antes de la fecha prevista de finales de junio. El cierre total de una de las vías permitió acelerar los trabajos más de lo esperado, según confirmó el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, durante una visita a las instalaciones acompañado de la consellera de Territori, Sílvia Paneque.

Una vez recepcionada la obra, los responsables de Rodalies realizarán las marchas en blanco acordadas con los maquinistas y el sindicato Semaf, proceso que puede alargar entre horas y días la recuperación total del servicio. Se espera que durante la semana los trenes vuelvan a circular con pasajeros, finalizando el plan alternativo que obliga a los viajeros de Tarragona y el sur de Catalunya a utilizar autobús entre Sant Vicenç de Calders y El Prat de Llobregat.

Estas reparaciones de urgencia son solo un paso intermedio. El Ministerio de Transportes tiene previsto sacar a licitación a principios del próximo año una reforma integral de los túneles del Garraf con un presupuesto aproximado de 280 millones de euros y una duración mínima de tres años. El objetivo es perforar las rocas del lado montaña para ampliar el túnel y trasladar las dos vías al interior, dejando la galería actual junto al mar como zona de evacuación conforme a los estándares de seguridad actuales. Las afectaciones por esta gran obra comenzarían en el mejor de los casos después del verano de 2027.

Por otra parte, la R3 enfrenta una situación diferente. El corte entre Montcada y La Garriga, vigente desde septiembre del año pasado por obras de desdoblamiento de la línea de Vic, se mantendrá hasta enero del próximo año debido a la caída de un muro de la cementera ubicada junto a la estación de Montcada Bifurcació. Adif debe rehacer 700 metros de este muro antes de poder recuperar la circulación en esa sección.