Eizaguirre, psicóloga: "Una atención fragmentada suele traducirse en fatiga mental"

Vivimos rodeadas de pantallas, notificaciones y estímulos que compiten por nuestra atención. Saltamos de una tarea a otra sin terminar ninguna, abrimos el móvil 'un segundo' y volvemos veinte minutos después sin recordar qué íbamos a hacer.
Lo hemos normalizado tanto que ya no percibimos el impacto real y es que cada vez nos cuesta más sostener la atención, y eso afecta a cómo pensamos, cómo trabajamos y cómo nos sentimos.La psicóloga Amagoia Eizaguirre, experta en bienestar y hábitos, y colaboradora de Petit BamBou, advierte que este ritmo acelerado nos empuja a vivir en piloto automático. "El problema aparece cuando vivir en automático se convierte en nuestro modo por defecto; cuando dejamos de elegir conscientemente dónde ponemos nuestra atención y simplemente reaccionamos a lo primero que la reclama".
Recuperar el foco no es solo una cuestión de productividad, es una cuestión de bienestar emocional y de calidad de vida.El piloto automático: cuando reaccionamos más de lo que elegimosLa hiperestimulación digital ha convertido la atención en un recurso escaso. Vivimos en un estado de alerta constante, pendientes de mensajes, correos, notificaciones y estímulos que nos empujan a reaccionar sin pausa.
Amagoia señala que: "Nuestro cerebro necesita patrones automáticos para ahorrar energía. El problema es cuando ese modo automático se convierte en la norma".Ese piloto automático nos desconecta del presente y nos lleva a funcionar por inercia.
Hacemos scroll mientras comemos, respondemos mensajes mientras trabajamos, escuchamos a medias en reuniones, y esa fragmentación tiene un coste emocional. "La atención funciona como un foco de luz.
Dirige nuestra energía mental hacia una sola cosa cada vez y, precisamente por eso, es un recurso limitado", recuerda la psicóloga.Cuando ese foco se dispersa, aumenta el ruido mental, la sensación de saturación y la fatiga. Y lo más preocupante es que dejamos de elegir.
Vivimos en modo reacción, no en modo decisión.La batalla por nuestra atención: algoritmos, dopamina y ruido mentalHoy, la atención es uno de los recursos más disputados. Plataformas, redes sociales y apps están diseñadas para mantenernos conectadas el máximo tiempo posible, activando circuitos de recompensa que nos empujan a comprobar el móvil una y otra vez.
La experta comenta que: "Miramos el móvil mientras trabajamos. Saltamos de una tarea a otra creyendo que estamos siendo multitarea, cuando en realidad lo único que hacemos es agotar nuestra mente".La ciencia lo confirma:Una sola notificación puede interrumpir la concentración durante siete segundos, incluso si no cogemos el móvil.El uso intensivo de redes activa la dopamina, reforzando la necesidad de estímulos constantes.La multitarea no existe: lo que hacemos es cambiar de foco rápidamente, y ese cambio desgasta.El resultado es una mente saturada, dispersa y cansada.
"Una atención fragmentada suele traducirse en fatiga mental, ansiedad y una menor capacidad para experimentar plenamente nuestra vida", advierte Eizaguirre. No solo afecta a lo que hacemos, afecta a cómo vivimos.Recuperar el foco es recuperar bienestar (y capacidad de elección)Teniendo en cuenta esta premisa, Petit BamBou y Amagoia Eizaguirre explican que la atención no es una herramienta de productividad, es una herramienta de bienestar.
Recuperarla no implica desconectarse del mundo, sino relacionarse con él de forma más consciente.La evidencia científica respalda este enfoque: las prácticas de mindfulness y atención plena ayudan a reducir el ruido mental, mejorar la concentración y aumentar la sensación de calma. "La atención se puede entrenar", recuerda la psicóloga, y ese entrenamiento empieza con gestos sencillos.Pequeños cambios que funcionan:Desactivar notificaciones innecesariasMantener el móvil lejos mientras trabajasHacer una sola tarea cada vezCrear micro‑pausas conscientesRecuperar el foco es recuperar la capacidad de elegir, de decidir qué merece tu energía y qué no.Resetear la mente: ejercicios para volver al presentePara quienes sienten que su atención está dispersa, Amagoia propone un ejercicio sencillo y eficaz: el método 5‑4‑3‑2‑1.
"Identificar cinco cosas que puedes ver, cuatro que puedes sentir, tres que puedes escuchar, dos que puedes oler y una que puedes saborear", explica. Es una forma rápida de traer la mente de vuelta al presente, especialmente en momentos de saturación.Este tipo de prácticas no buscan aumentar la productividad, sino reducir el ruido interno y recuperar presencia.
Porque, como recuerda la psicóloga, "al final, nuestra vida no está determinada solo por el tiempo que tenemos, sino por aquello a lo que decidimos prestar atención". Entrenar la atención es entrenar la forma en la que vivimos, y ese es el verdadero cambio transformador.
Information from 20 Minutos. Edited by: Noticias Today.
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