El cable de carga es el último cable que queda sobre la mayoría de escritorios y mesitas de noche. Los cargadores inalámbricos llevan años prometiendo eliminarlo, pero no todos cumplen de la misma forma.

A partir de 15 W, la experiencia empieza a parecerse a la de un cargador convencional. Pero hay modelos que llegan hasta 20 o incluso 50W de carga rápida.Seguir leyendo...