La espera ha sido larga, pero ya es oficial. Audi ha confirmado la llegada de la tercera generación del Q7, uno de los modelos más importantes de su gama SUV y también uno de los que más tiempo llevaba en el mercado sin una renovación completa.

Luego de más de una década a la venta, el fabricante alemán ya tiene listo el relevo de un vehículo que ha sido clave en su estrategia durante los últimos veinte años.Por el momento, la marca de los cuatro aros apenas ha mostrado una pequeña parte del vehículo. La primera imagen oficial deja ver únicamente un fragmento de la carrocería, aunque suficiente para extraer algunas conclusiones.

Entre ellas, la presencia de un tirador de puerta convencional y de espejos retrovisores tradicionales, alejándose de soluciones como los tiradores escamoteables o las cámaras en sustitución de los retrovisores que sí han aparecido en otros lanzamientos recientes.Este detalle no parece casual. En los últimos años, algunos organismos reguladores han mostrado preocupación por los tiradores retráctiles debido a los problemas que pueden generar en determinadas situaciones de emergencia.

De hecho, algunos mercados ya han comenzado a restringir este tipo de soluciones (China), por lo que Audi parece apostar por una fórmula más tradicional.La llegada del nuevo Q7 supone el final de una generación especialmente longeva. El actual modelo se lanzó en 2015, mientras que la primera generación debutó una década antes, en 2005.

Aunque Audi siempre ha mantenido ciclos comerciales relativamente largos para este modelo, once años sin una renovación completa resulta una cifra poco habitual en una industria donde los cambios llegan cada vez con mayor frecuencia.La compañía alemana define a este nuevo Q7 como la evolución natural de un SUV que acumula más de dos décadas de trayectoria. Aunque todavía no ha revelado imágenes completas ni especificaciones técnicas, sí adelanta que contará con un diseño más deportivo, un interior versátil, materiales de alta calidad y una fuerte apuesta tecnológica.Qué esperarTodo apunta a que mantendrá sus habituales configuraciones de cinco y siete plazas, asimismo de un elevado nivel de digitalización.

Siguiendo la línea de los últimos lanzamientos de Audi, el habitáculo incorporará un salpicadero dominado por tres pantallas: una destinada a la instrumentación digital, otra para el sistema multimedia y una tercera frente al pasajero para gestionar funciones de infoentretenimiento.Tampoco se esperan sorpresas en el apartado mecánico. La futura gama combinará motores de combustión con versiones electrificadas, incluyendo variantes híbridas enchufables.

Asimismo, algunos mercados seguirán contando con opciones diésel, una tecnología que continúa teniendo demanda en este segmento.Audi no ha concretado el día de su presentación, aunque sí ha confirmado que tendrá lugar durante los primeros compases del segundo semestre del año, por lo que julio aparece como el mes más probable para conocerlo en profundidad.Curiosamente, cuando llegue al mercado dejará de ser el SUV más grande de la marca. Ese papel pasará a desempeñarlo el futuro Audi Q9, un modelo todavía rodeado de incógnitas pero que se situará por encima del Q7 como nuevo buque insignia de la familia SUV de Audi.