Reus vive inmersa estos días en la preparación final de los tributos, diversos, a Antoni Gaudí, su hijo universal. El año del centenario de su muerte dejará un enorme legado físico en su ciudad –una escultura de bronce y un gran mural– y la activación de un ambicioso proyecto para replicar en Reus la primera obra de Gaudí, ahora en fase de construcción en la Sagrada Família.Seguir leyendo...