La chica de nadie, la autobiografía de Virginia Roberts Giuffre (1983-2025), comienza con una carta de su negro literario y coautora que hoy sabemos que es Amy Wallace: “Dos cosas convertían las memorias de Virginia en un caso aparte. La primera de ellas era que lo que se disponía a explicar iba a devastarla más allá de lo imaginable, y la segunda, que varios de los protagonistas de su relatos se contaban entre las personas más ricas y poderosas del mundo”.

Wallace pasó cuatro años trabajando con Giuffre para contar la historia de la principal denunciante de Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell y sus “más de 25 meses en su casa de la vergüenza”, como describe el libro.Seguir leyendo...