Las pruebas de acceso y admisión a la Universidad (PAU), antigua Selectividad, han comenzado esta mañana en Andalucía con "normalidad" y "sin incidencias destacables" para un total de 53.495 estudiantes de Bachillerato y Formación Profesional de Grado Superior, un 5% más que en 2025, entre ellos, más de 14.000 de Sevilla. Los exámenes se realizarán hasta este jueves en una edición marcada por las nuevas medidas de control implementadas para evitar que los alumnos copien.

Como principal novedad, este año se han incorporado detectores de radiofrecuencia y se han desarrollado barridos selectivos en diferentes momentos para detectar dispositivos electrónicos y la transmisión de datos con Inteligencia Artificial. Los detectores "han funcionado bien", ha señalado la vicerrectora de Estudiantes de la US, Carmen Gallardo, quien ha relatado, como anécdota, el caso de una alumna cuyos pendientes han pitado.

"No tenía por qué ser nada, pero, bueno, le hemos pedido que se los quite, que los metiera en la mochila y ya está". Al respecto, la vicerrectora ha recordado que la PAU tiene una normativa "desde hace muchos años" que dice explícitamente que no se puede usar ningún dispositivo electrónico ni llevar los relojes, ni llevar pinganillos, ni los bolígrafos digitales.

"Las calculadoras están súper vigiladas", remarca. "Como en algunas asignaturas se permite calculadora, pues los responsables del aula en ese momento, si ven algo raro, le hacen una foto; por previsión, se le deja al estudiante seguir, pero luego miramos exactamente qué tipo es".Por el momento no ha transcendido si algún joven ha sido 'pillado utiliando algún dispositivo para copiar en las pruebas, que han comenzado con la asignatura de literatura con preguntas sobre Manuel Vicent y Luis Cernuda; proseguido con Historia de España con textos de Franco y la Constitución de 1845, y continuado con Historia y Filosofía, donde ha caído Nietzsche y Locke.

El último examen de la mañana ha sido el de Lengua Extranjera.