La Comunidad de Madrid va a acometer una reforma legal que busca erradicar, o en su defecto reducir a la mínima expresión, la presencia de setos de arizónicas en los cerramientos perimetrales de casas unifamiliares. El motivo detrás de esta iniciativa es el alto potencial inflamable de estas plantas, que actúan como auténtico combustible en caso de fuego.

Sucedió el año pasado en las urbanizaciones de Soto de Viñuelas, en Tres Cantos, y de Calypo Fado, situada en la localidad toledada de Méntrida pero en el límite con la región, durante los graves incendios forestales que se originaron en las cercanías de ambos enclaves y que se propagaron rápidamente, afectando a viviendas. Y también se ha visto hace escasas horas en Boadilla del Monte, donde las llamas se han declarado en los setos de un chalé y sólo la rápida intervención de los bomberos ha evitado que alcanzara a las parcelas vecinas.

El Gobierno autonómico, según se ha detallado este martes, va a aprovechar la tramitación de la ley Forestal para introducir un cambio en la normativa de arbolado urbano que está encaminado a facilitar a los propietarios la sustitución de los setos de arizónicas por otras especies menos inflamables y resistentes al fuego, como son la hiedra, la madreselva o el jazmín estrella. "Hasta que se lleve a cabo", han detallado desde el Ejecutivo sobre la modificación legal, "la Consejería de Medio Ambiente informará a los ayuntamientos sobre las evaluaciones del peligro que suponen estos elementos de cerramiento para que sean tenidas en cuenta en las autorizaciones de poda de los particulares".En paralelo, el departamento que dirige Carlos Novillo va a iniciar una campaña informativa a través de las redes sociales para concienciar a la población sobre el peligro que supone este tipo de plantas coníferas.

"Suelen ser las más utilizadas en jardines, por su rápido crecimiento y su valor ornamental; no obstante, contienen resinas y ramas secas, lo que favorece una combustión rápida e intensa, convirtiéndolo en un elemento altamente inflamable", han explicado desde el área de Medio Ambiente. "Parecían una caja de cerillas", comentó en conversación con este diario Margarita, una vecina de Calypo Fado afectada por el incendio del año pasado, sobre las arizónicas de su jardín.

La acción comunicativa ha sido presentada este martes en el parque Majalacabra de Las Rozas de Madrid, un acto al que ha asistido el director de la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid, Pedro Antonio Ruiz, y durante el que los bomberos autonómicos han desarrollado una exhibición para demostrar cómo se comportan estas plantas ante un incendio. Desde el cuerpo de emergencias se ha aconsejado, entre otras medidas, que los setos se planten a más de cinco metros de distancia de las edificaciones y que se evite instalar en las proximidades elementos combustibles como toldos, sombrillas, mobiliario exterior o vehículos.Igualmente, los bomberos regionales no recomiendan el uso de vallados elaborados con materiales plásticos o brezo, debido a su elevada inflamabilidad.

Asimismo, los agentes forestales madrileños proponen instalar cerramientos de materiales ignífugos o plantar especies con mayor resistencia al fuego como hiedra, madreselva, jazmín estrella, boj, espino de fuego o aligustre."En caso de incendio forestal, las ascuas y pavesas pueden prender con facilidad, provocando una irradiación muy rápida de las llamas, dificultando tanto la evacuación de los residentes como las labores de extinción", han recordado desde el Ejecutivo regional, que asimismo ha avisado de que la intensidad del fuego puede favorecer su transmisión al interior de las casas o a construcciones colindantes.