En los últimos años, la Diputación de Barcelona ha reforzado las políticas de adaptación al cambio climático para hacer frente al aumento sostenido de las temperaturas y a la mayor frecuencia de las olas de calor. Desde 2024, la institución supramunicipal ha destinado 16 millones de euros a impulsar más de 800 proyectos para adaptar los municipios al cambio climático.

Lo ha hecho a través del AdaptaClima 2030, con el que ha alcanzado 310 municipios de la provincia y a los que ha concedido ayudas que oscilan entre los 20.000 y los 75.000 euros, según han informado este martes en un comunicado. Las actuaciones se distribuyen principalmente en tres tipologías.

Un 30% de las actuaciones han correspondido a la naturalización de espacios urbanos y la creación de sombra mediante arbolado; un 41%, a la implantación de estructuras de sombra mediante toldos y pérgolas; y un 29% se han centrado en la mejora de la eficiencia energética y térmica, como por ejemplo la climatización de equipamientos municipales. "Es una necesidad urgente""Adaptarse ya no es una opción complementaria de las políticas públicas, sino una necesidad urgente para proteger la salud, el bienestar, la economía y la calidad de vida de las personas", ha dicho el diputado de Acción Climática y Transición Energética, Marc Serra, en la apertura de la jornada 'Adaptación al calor en un contexto de cambio climático', que ha reunido a representantes municipales y expertos para analizar el creciente impacto de las altas temperaturas.Serra ha insistido en que, en el contexto en el que nos encontramos, los gobiernos locales tienen un papel clave, ya que es en el ámbito municipal donde los impactos se hacen más evidentes y donde pueden desplegarse respuestas más eficaces.

Para el diputado, los recursos que pone a disposición la Diputación a los entes locales, "responden a una nueva manera de entender el urbanismo y las políticas públicas". Por su parte, el meteorólogo Francesc Mauri ha destacado algunas de las iniciativas y políticas llevadas a cabo por las administraciones para afrontar el impacto del cambio climático, como la descarbonización y electrificación, la protección de las personas mayores vulnerables, la reducción del asfalto en los núcleos urbanos y las alertas y planes de acción frente al calor.

Refugios climáticos e itinerarios de confort Otro de los recursos presentados durante la jornada ha sido la creación de la Red de Refugios Climáticos de la provincia de Barcelona (XAREC), que dará apoyo a los municipios para identificar, adecuar y promover el uso de espacios que ofrezcan a la población condiciones de temperatura confortable y descanso durante las olas de calor. La red, que trabajará de forma coordinada con la Red Metropolitana de Refugios Climáticos (XMRC), incluye refugios climáticos interiores —espacios acondicionados en equipamientos públicos— y entornos de confort bioclimático —parques, jardines y espacios verdes urbanos—.La ubicación de los refugios podrá consultarse a través de un visor alojado en el Sistema de Información Territorial de Acción Climática (SITAC) y también en la sección de Refugios Climáticos de la web de Medio Ambiente de la Diputación de Barcelona.También se ha presentado una guía que ofrece pautas para lograr ciudades más "confortables, accesibles, inclusivas y saludables" mediante itinerarios naturalizados, y se ha dado a conocer la sección de adaptación del espacio digital Municipios por el Clima, que permite visualizar las principales amenazas climáticas que sufren los municipios de la provincia y las vulnerabilidades que presentan.