La alquimia salió de la probeta del laboratorio luego de siete meses de “investigación y desarrollo”, como lo califica la seleccionadora española de natación artística, Andrea Fuentes. La revolución, “la bomba”, como señala la entrenadora, estalló en la Copa del Mundo de Pontevedra.

Una bomba que causó impacto y que otorgó una nueva dimensión a este deporte. El equipo español estrenaba la rutina acrobática fundamentada en la canción Berghain de Rosalía, la “rutina más difícil que se ha probado nunca”, como relata Fuentes.

No salió perfecto pero dejó alucinado al público y a los expertos por su carácter rupturista. No sirvió para obtener el oro en la competición, sino la plata por detrás de Canadá, pero marcó el ritmo y el camino de las ambiciones del equipo, con unos niveles de dificultad solo comparables a las mejores versiones de las potencias rusa y china.Seguir leyendo...