La estación del Nord de Barcelona se somete a un profundo lavado de cara

La estación del Nord, reconvertida en terminal de autobuses hace tres décadas, presentaba una de las imágenes más decadentes de Barcelona, caracterizada por la oscuridad, suciedad y problemas de inseguridad. El Ayuntamiento de Barcelona ha ejecutado un profundo lavado de cara de las instalaciones que las ha transformado en un espacio más luminoso, moderno y agradable.
La reforma ha concentrado la entrada y salida de pasajeros en una única vía a través de la calle Nàpols, optimizando los flujos de viajeros y mejorando la seguridad al eliminar las múltiples salidas que permitían a los delincuentes actuar con libertad. La vistosa fachada acristalada original, diseñada por Demetrio Ribes entre 1862 y 1972, ha recuperado su papel como puerta de entrada para los más de tres millones de viajeros anuales que utilizan la terminal.
El vestíbulo central, anteriormente utilizado como espacio deportivo municipal, ahora es accesible al público y exhibe nuevamente un antiguo mosaico del artista Armand Olivè. La reorganización ha concentrado todos los servicios en la planta baja, incluyendo taquillas de compañías de transporte, cafetería y aseos de pago, mientras que la planta superior ha quedado cerrada al público. Se han instalado nuevas pantallas digitales tanto en el vestíbulo como en los andenes.
Esta renovación forma parte de una estrategia municipal más amplia para mejorar las instalaciones de autobuses interurbanos. El Ayuntamiento prevé actuar en los próximos meses en otras paradas con alta demanda como la Meridiana y la Diagonal, además de realizar mejoras temporales en la estación de Sants mientras se define su futuro.
Information from La Vanguardia. Edited by: Noticias Today.
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