David Francés, maquillador: "A partir de los 40, es un error seguir utilizando este eyeliner"

A partir de los 40, la textura de la piel, los volúmenes y la forma del párpado cambian, y lo que antes funcionaba y no requería apenas esfuerzo ahora puede endurecer la expresión o marcar zonas que preferiríamos suavizar. No es un drama ni un punto de inflexión estético, simplemente una invitación a ajustar técnicas para que el maquillaje acompañe la evolución natural de nuestro rostro.La buena noticia es que no hacen falta grandes transformaciones.
A veces, basta con modificar pequeños gestos de maquillaje como por ejemplo cómo delineas el ojo, dónde aplicas la sombra, qué haces con el polvo de sol o cómo trabajas la cuenca. Hablamos con el reputado maquillador David Francés, con años de experiencia en rostros de todas las edades, que explica a Mujer.es cuáles son los errores más comunes y cómo corregirlos para conseguir un resultado más favorecedor, fresco y actual.El eyeliner con rabillo: por qué deja de favorecer a partir de los 40El eyeliner con rabillo es un clásico, pero no siempre es el mejor aliado cuando el párpado empieza a caer ligeramente.
David Francés nos ha explicado que: “Seguir utilizando eyeliner con rabillo… es algo muy gráfico para este tipo de edades y llega a no quedar elegante”. El problema no es el delineado en sí, sino la rigidez del trazo, que puede acentuar la caída natural del párpado en lugar de levantarlo.La alternativa que propone es mucho más amable con la mirada: “Es mucho mejor utilizar una sombra y hacer la raya a toques difuminándolo con pincel para que ese ahumado exterior sea el que haga el levantamiento del ojo”.
Este tipo de delineado suave se adapta mejor a la forma del párpado, no marca pliegues y crea un efecto lifting sin líneas duras. Es una técnica que rejuvenece sin esfuerzo y que funciona en cualquier tipo de ojo.La V exterior, el gesto que más levanta el párpado (y que muchas olvidan)La V exterior es una de esas zonas que, bien trabajadas, cambian por completo la expresión.
A partir de los 40, el párpado tiende a perder firmeza, incluso en rostros que se mantienen muy bien. Francés nos comenta que: “Levantar el párpado encapotado es fundamental porque, aunque estés muy bien, a partir de los 40 empieza a caerse”.El error más común es no marcar esta zona o hacerlo de forma demasiado tímida. “Otro de los errores que se empiezan a cometer a este tipo de edades es no marcar bien la V exterior en la cuenca hacia las pestañas”, señala.
Trabajar esta estructura con una sombra ligeramente más oscura que el tono base ayuda a elevar visualmente el párpado, define la mirada y aporta profundidad sin endurecer. Es un gesto sencillo, pero muy eficaz, que devuelve frescura y abre el ojo de forma inmediata.Cómo usar el polvo de sol a tu favorEl polvo de sol es uno de los productos más versátiles… y también uno de los más mal utilizados.
Muchas personas lo aplican por todo el rostro buscando un efecto bronceado, pero a partir de los 40 este gesto puede restar luz y marcar líneas de expresión. Francés es claro al respecto del uso de este producto: “A partir de esa edad es mejor utilizar el polvo de sol como enmarcador del rostro y no en todo el rostro”.La clave está en colocarlo donde realmente aporta dimensión: “En hueso de pómulo, frente, nariz, mandíbula y cuello”.
Es decir, en los puntos donde el sol incidiría de forma natural. Esta técnica estiliza, define y aporta calidez sin saturar la piel.
El resultado es un rostro más equilibrado, con un efecto saludable y luminoso.Las claves del maquillaje a los 40Más allá de los errores concretos, hay una idea general que Francés nos repite y es que el maquillaje a partir de los 40 funciona mejor cuando se adapta a la forma del rostro en lugar de intentar corregirlo a base de líneas duras. Los ahumados suaves sustituyen al trazo rígido, las sombras bien colocadas levantan más que cualquier rabillo y el polvo de sol se convierte en una herramienta de estructura, no en un bronceado artificial.Las texturas también importan, los productos cremosos aportan jugosidad, las sombras satinadas dan luz sin exagerar y los tonos medios ayudan a suavizar sin perder definición.
El objetivo no es tapar, sino acompañar. Realzar lo que ya está ahí, pero con técnicas que favorezcan la expresión y aporten frescura.Cuando se aplican estos pequeños ajustes, el maquillaje deja de pelearse con el rostro y empieza a trabajar a su favor.
Y ahí es donde realmente se nota la diferencia.
Information from 20 Minutos. Edited by: Noticias Today.
View original article ↗
💬 Comments (0)
Sign in or create your account to comment.