Ser optimista tiene recompensa. Las personas positivas tienden a gozar de mejor salud.

Un metaanálisis realizado por Alan Rozanski, cardiólogo, y sus coautores concluyó que el optimismo se asocia a un menor riesgo de sufrir problemas cardiovasculares. Asimismo, suelen ser más resilientes.

Los optimistas tienden a ver los contratiempos como algo temporal y achacable a circunstancias externas, mientras que los pesimistas interpretan los reveses como consecuencia de sus propios defectos persistentes.Seguir leyendo...