Una de las tendencias más notorias en la sociedad contemporánea tiene relación con los zombis, figuras legendarias del culto vudú haitiano, recreados por los medios audiovisuales –el cine, la televisión, la Internet, los videojuegos y las redes sociales-, que explotan el morbo de la gente y promocionan nuevos imaginarios que producen miedo, terror y…muchas ganancias. “Ni por la IGLESIA ni para SIEMPRE” La idea central de zombi gira alrededor de un muerto resucitado por intervención de un hechicero y sus artes mágicas, que se convierte en esclavo. Hay versiones sobre el culto vudú y el zombi, quien, supuestamente, quedaría sometido a la persona que le devuelve la vida.

Si una persona es mordida por un zombi -dice la versión criolla del famoso Drácula- se convierte en uno de ellos. Los estudios sobre el término “zombi” llenan estanterías.

Derivado del haitiano zombi, el término pudo haber tenido raíces africanas en lo racial, lingüístico y cultural. Su significado varía según los países y culturas: representa la parte invisible de un ser humano, equivale a un cadáver, a un cuerpo sin alma, al demonio y al espíritu de una persona muerta.

La traducción al español sería “Coco”, un personaje para asustar a los niños. Los antropólogos atribuyen al zombi haitiano una relación directa con la esclavitud y la opresión en aquel país.

La CIUDAD soñada La literatura recogió de la tradición oral el concepto y la palabra zombi desde 1697, y desde entonces forma parte de la cultura haitiana, afrodescendiente, con rituales asociados al vudú, los rituales, los disfraces, los desfiles y la alimentación que alcanzaron estatus sociológico -la muerte social-, que representó el miedo a la esclavitud y sus consecuencias. A principios del siglo XX, la figura del zombi proliferó debido a productos culturales como el libro The Magic Island (1929), de William Seabrook, y la película The White Zombie (1932), de Victor Halperin, que pudieron haber justificado la intervención política y militar de los Estados Unidos de América, entre 1915 y 1934.

Un detalle interesante es la creencia del alma dual -la primera asociada al “gran ángel”, y la segunda al “pequeño buen ángel”-, explicada a través de la literatura y los diarios de viajero, cuando la figura del zombi pasó a formar parte de la cultura popular mundial, asociada con el luto, la muerte y la esclavitud. El MEME, ¿signo de nuestro tiempo?

Así, los zombis como figuras de terror formaron parte de las leyendas, que describían cadáveres que regresan a la vida para ajustar cuentas pendientes, como las momias o necrófagos. Uno de los primeros exponentes de la literatura de terror, en incluir lo que se podría considerar zombis modernos, es H.

P. Lovecraft (1890-1937) quien presenta en sus historias gran cantidad de muertos vivientes que no son resucitados por medios mágicos ni sobrenaturales.

Y si bien en todas sus historias se explica cómo los muertos resucitan, en dos de sus más conocidos textos sobre el tema —la serie Herbert West: Reanimador y la novela El caso de Charles Dexter Ward—, los muertos son revividos por medios científicos. La psicología POP Otros libros tratan el tema de los zombis, como Zombi – Guía de supervivencia y Guerra mundial Z: Una historia oral de la guerra zombi, de Max Brooks.

En España se puede citar Apocalipsis Z del escritor Manuel Loureiro, y la novela Los caminantes, de Carlos Sisí. En Latinoamérica, la antología No entre al 1408, editada por el ecuatoriano Jorge Luis Cáceres reúne 22 relatos.

En la actualidad, este género goza de gran popularidad, produciéndose un fenómeno similar y paralelo al que se da también a los vampiros y la saga Crepúsculo. Por ello, algunas editoriales dedican buena parte de su producción a la temática zombi; incluso, están en el mercado diversas versiones de obras clásicas convertidas al género zombi: El Quijote Z, Orgullo y prejuicio y zombis, Lazarillo Z.

Y hay más: el cine de zombis es exitoso. El tema de los muertos vivientes supervive en historietas, cómics –Marvel Zombies, es uno de ellos-, los libros manga japoneses y videos -la apoteosis fue la representación de Michael Jackson, en su video musical de Thriller, donde aparecen zombis bailando con el cantante.

Y también, zombis aparecieron en capítulos especiales de series televisivas como The Simpsons, South Park e Invader Zim.