No sé tú, pero yo soy de las que sale de casa y vuelve a por los auriculares si se los ha olvidado. Se han convertido en un imprescindible para el trayecto al trabajo, para entrenar o simplemente para desconectar un rato del mundo.

Y cuando llega el fin de semana, un buen altavoz portátil suele ser el encargado de poner banda sonora a cualquier plan improvisado, ya sea una tarde en la playa, una comida con amigos o una escapada de última hora.Seguir leyendo...