La noche parisina se encendió con el júbilo de la Liga de Campeones; luego de batir al Arsenal en Budapest, el Paris Saint-Germain alzó la copa de la mano de Marquinhos, aunque la celebración derivó en disturbios y pirotecnia que la policía intentó dispersar. Mientras tanto, en las canchas de Roland Garros, Marta Kostyuk desafiaba con su derecha el temple de Iga Swiatek, y en el baloncesto norteamericano, Devin Vassell sellaba con un imponente mate el frenesí del séptimo partido de la NBA.Seguir leyendo...