El papa Benedicto XVI visitó España en agosto de 2011. Para dar buena imagen, la policía desalojó a los últimos acampados del 15M de la Puerta del Sol de Madrid.

Habían sido convocados a través de Twitter y Facebook, dos redes sociales nuevas que prometían fortalecer las democracias y acercarnos a nuestros amigos. En los mercados se hablaba de la prima de riesgo; en el Congreso, de fin de ciclo y crisis económica.

La saga de Harry Potter arrasaba en los cines y en las tiendas se vendía el nuevo iPhone 4. Seguir leyendo