El fuego se puede utilizar... o se puede controlar. La diferencia puede parecer sutil, pero cambió la historia de la humanidad.

Cuando fuimos capaces de crear llamas, pudimos cocinar alimentos —lo que impulsó el crecimiento del cerebro—, tuvimos protección frente a depredadores y se facilitó la socialización nocturna, clave para el desarrollo del lenguaje y la cultura.Seguir leyendo...